Qué difícil resulta encontrar la voz propia, el aliento que colma la página vacía con este negro sobre blanco, la expresión adecuada, esa expresión que satisface la impresión interna y la verbaliza pura como fue concebida. No tengo ideas claras, vivo de las intuiciones. Cualquiera puede desmontarme en una discusión, pues sólo puedo encontrar como argumentos construcciones internas, rumiadas en noches de desvelo y madrugadas de nostalgia, imposibles de comunicar si no se comparten las líneas, las vivencias y las soledades que las alimentaron. Qué difícil resulta encontrar la voz propia. Ante el abismo de la página en blanco.martes, 5 de febrero de 2008
el abismo que aterra pero seduce
Qué difícil resulta encontrar la voz propia, el aliento que colma la página vacía con este negro sobre blanco, la expresión adecuada, esa expresión que satisface la impresión interna y la verbaliza pura como fue concebida. No tengo ideas claras, vivo de las intuiciones. Cualquiera puede desmontarme en una discusión, pues sólo puedo encontrar como argumentos construcciones internas, rumiadas en noches de desvelo y madrugadas de nostalgia, imposibles de comunicar si no se comparten las líneas, las vivencias y las soledades que las alimentaron. Qué difícil resulta encontrar la voz propia. Ante el abismo de la página en blanco.
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