No puedo apartar mis pensamientos de ti. Me persigues todo el día, como una dulce obsesión. Al abrigo de tu calor he encontrado el consuelo que tantas veces necesito, cuando el mundo me duele más de la cuenta, y me siento un Atlas condenado a soportar su peso. Son años que vuelvo a casa y siempre estás ahí, esperándome, descansando en el sofá, o tumbada en la cama aún arremolinada. A veces nos hemos encontrado por casualidad en el baño, o hasta en la cocina, y el encuentro ha sido aún más maravilloso, más salvaje sin duda. Sabes que siempre vuelvo a ti; hemos andado y recorrido las calles de demasiadas ciudades juntos.
Abandonada como un silencio interminable todas las noches te encuentro, y no puedo dejar de mirarte para comprobar si mis manos aún pueden sentirte, aún pueden dibujarte cuando tu desnudez me besa. Te voy desnudando, sintiéndote cada día más dentro de mí. Me gusta contemplarte sin prisas, saborearte, haciéndote cada día un poco más mía.
Hoy he descubierto al encontrarte de nuevo que soy todavía un niño, con todos mis temores, que sólo tú sabes calmar. Tus palabras son ese bálsamo que me revitaliza a cada paso.
Por eso necesitaba dedicarte esta entrada, compartir este sentimiento; hoy, el día de tu cuarenta y cinco cumpleaños.
Felicidades, Rayuela.
Abandonada como un silencio interminable todas las noches te encuentro, y no puedo dejar de mirarte para comprobar si mis manos aún pueden sentirte, aún pueden dibujarte cuando tu desnudez me besa. Te voy desnudando, sintiéndote cada día más dentro de mí. Me gusta contemplarte sin prisas, saborearte, haciéndote cada día un poco más mía.
Hoy he descubierto al encontrarte de nuevo que soy todavía un niño, con todos mis temores, que sólo tú sabes calmar. Tus palabras son ese bálsamo que me revitaliza a cada paso.
Por eso necesitaba dedicarte esta entrada, compartir este sentimiento; hoy, el día de tu cuarenta y cinco cumpleaños.
Felicidades, Rayuela.
Hay que abrir de par en par las ventanas y tirar todo a la calle, pero sobre todo hay que tirar también la ventana y nosotros con ella. Es la muerte, o salir volando. Hay que hacerlo, de alguna manera hay que hacerlo. Tener el valor de entrar en mitad de las fiestas y poner sobre la cabeza de la relampagueante dueña de casa un hermoso sapo verde, regalo de la noche, y asistir sin horror a la venganza de los lacayos.


2 comentarios:
Renombrar, a partir de selecciones, nuestro mundo circundante.
un diario a modo de banquete ofrecido a los espectadores, un diario de imágenes que encierran cada una las palabras eje y proponen un intenso diálogo entre una palabra y mil imágenes, entre mil palabras y una imagen, entre mil personas y una persona. las selecciones, entonces, son ejes emotivos que nos proponemos para armar una cosmovisión propia de un mundo lleno, repleto. para hacer ese mundo más abarcable. para imaginar un mundo y proponerlo.
sigue proponiendo pues.
Amen.
P.D.: Me seduce su nick
Publicar un comentario