¿Qué es ser de izquierdas? ¿Acaso es algo más que una postura estética? ¿Algo más que caminar con el labio torcido y lamentar en camarilla las vilezas que se cometen en el día a día? ¿Algo más que reuniones y cenas con los amigos, a media luz, entregados al arte de criticar nuestra vida burguesa, como si con ello la anuláramos? ¿Algo más que una vacía declaracion de intenciones traicionada a cada paso, a cada segundo? ¿Ser de izquierdas es saber que todo esto no es más que vacía lamentina, pero creer que esta lamentina nos hace de izquierdas?
domingo, 21 de junio de 2009
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3 comentarios:
Intento ...
Soy la misma que ha realizado el intento, indagando en algunos poemas de Blas de Otero, por circunstancias más que fortuitas he dado con este blog. Casualidades que le deseo "a la inmensa mayoría".
Ser de izquierdas quizá sea simplemente la integridad latente de esas personas cuya mente y corazón están irrigados por la misma dignidad.
Me ha entrado la curiosidad y la osadía de preguntarte qué piensas del candidato chileno que busca sus firmas, alejado del bando de la izquierda, aunque algo alineado con la señora Bachelet. Perdona el olvido, pero seguro que sabes de quién hablo, el hijo de uno de los principales representantes del MIR asesinado por la ceguera pinochetista. Su mujer, Carmen Castillo, le ofrece una mirada repleta de amor y orgullo en el documental de Calle Santa Fe.
Pues eso, me llamo Ana, si te apetece contestarme.
Encantada de brindarte la Voz y la Palabra, eso hace sentir menos "inerme", aunque sea fugazmente.
sabinianab@hotmail.com
Me atreveré a ser didáctico. :)
El problema del planteamiento es querer preguntar allí donde no hay respuesta. El "izquierdismo" (los izquierdismos: hay muchas izquierdas) no es un "ser": es un "hacer", inevitablemente concreto y contextualizado.
"Ser de izquierdas" es una declaración que busca el prestigio (¡y la protectora indefinición!) del esencialismo. En puridad, no es nada: que es lo que en secreto se busca. Preguntarse que es "ser de izquierdas" es como plantearse qué es "ser razonable". Plantéese un conflicto X y resuélvase si las soluciones Y o Z son o no "de izquierdas" (atendiendo a las definiciones que de las izquierdas se han dado o aportando alguna propia). El "ser" no lo encontrarás por ningún lado. (Aunque sería más inteligente plantearse si son soluciones razonables y benignas...).
Desde el momento en que a un conjunto de compromisos personales (tantas veces contextualizados y cambiantes) los adornamos con el traje izquierdo, derecho, liberal, republicano, progresista, ancestral, sanguíneo... nos estamos convirtiendo en algo mucho más peligroso que un tonto. Un tonto con denominación de origen que cree en las virtudes impersonales de la etiqueta y no en la virtud personal del gesto concreto. Estamos haciendo camarilla, autobombo, narcisismo indirecto y timorato, mirando sobre el hombro al que no es de nuestro club (cuando no preparando su más o menos literal fusilamiento).
¡Ay, nunca se alertará lo suficiente contra los perjuicios del etiquetismo! Valga para simplificar groseramente determinadas conversaciones y argumentos, teniendo siempre en cuenta que se trata de aproximaciones siempre matizables y no platónicas ideas (sea la izquierda, la patria, la tradición o Dios: vienen a ser lo mismo), que invisten nuestros actos de prestigio y exculpan nuestros crímenes.
Y paro ya, que me pongo negro... :P
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